lunes, 8 de junio de 2009

Sólo estas vivo...


Al fin y al cabo, eres bastante
normal: dos brazos, dos piernas
una cabeza, un cuerpo
aceptable, dedos en los pies y en las manos, a veces
excéntrico, a veces sincero
pero no demasiadas veces, demasiados
aplazamientos y excusas pero
te adaptarás a todo, cumpliendo
con los plazos y con las otras
personas, fingiendo amar
a la mujer que no debes durante algún
tiempo, escuchando a tu cerebro
encogerse, tus diarios
extendiéndose mientras te haces mayor,
haciéndote mayor, por supuesto
morirás, pero aún no, sobrevivirás
incluso a mis ideas distorsionadas sobre ti
y no quiero hacer
nada para solucionarlo
tu desdicha y tu enfermedad
no estás enfermo ni eres desdichado
sólo estás vivo condenado a estarlo.
Margaret Atwood

martes, 19 de mayo de 2009

Táctica y estrategia



Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con que pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple

mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con que pretexto
por fin me necesites.



-Benedetti-





domingo, 26 de abril de 2009

TRISTEZA FURIOSA


En un reino encantado donde los hombres no pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta. En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas... Había una vez un estanque maravilloso. Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente... Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron bañarse haciendose mutua compañía, la tristeza y la furia. Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas las dos entraron al estanque. La furia, apurada, como siempre esta la furia, urgida, sin saber por qué, se bañó rápidamente y más rapidamente aún salió del agua... Pero la furia es ciega, o por lo menos no distingue claramente la realida, así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró... Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza... Y así vestida de tristeza, la furia se fue.

Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre a quedarse a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro, o mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo, con pereza y lentamente, salió del estanque. En la orilla se encontró con que su ropa ya no estaba. Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, asi que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.

Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad...está escondida la tristeza.


- Jorge Bucay -

miércoles, 25 de marzo de 2009


Paso a paso se acercaba sin saberlo al fin del mundo. Sus suelas se empapaban de sabor a asfalto, de cenizas deshechas, de recuerdos de piescansados. Amortiguando el peso de la pena, arrastrando esa condena viciada de conformidad. Y sin saberlo, sin esperarlo, sin ni siquiera soñar con la esperanza que había caido en el olvido, la calle se inundó del 'toc toc' de un par de tacones.
Plantado como una maceta en mitad de la vía vió acercarse a aquella sombra nocturna que se contoneaba en un continuo balanceo con aroma a Ballantines.
Se detuvo tan cerca que su sonrisa lo iluminó todo.
- ¿Dónde vas? - preguntó ella sin bajar la mirada.
- Yo..no..no lo sé.
- ¿Eres una especie de vagabundo?
- No. Yo no...Bueno...
- Yo voy al final de cuento... - y levantó la vista al cielo. - Pero voy sin mapa y sin brújula, una faena vamos. Y encima estos tacones me están matando. - y entonces con una mano alcanzó a quitarse ambas sandalias mientras volvía a hacer aparición aquella encantadora sonrisa.
- Es hora de seguir. -dijo mirando el semáforo, y él vió la luz verde reflejada en sus ojos.
- ¿Te volveré a ver? - consiguió balbucear en un intento apurado de mantener esa mirada clavada en sus ojos un poco más.
- Puede que nuestros caminos se vuevan a cruzar, algún lejano día.
Y se fue tambaleándose con un tacón en la mano derecha y su pobre vida en la otra.


domingo, 22 de marzo de 2009

miércoles, 18 de marzo de 2009


Alguna vez la encuentro por el mundo
y pasa junto a mí
y pasa sonriéndose y yo digo,
¿cómo puede reír?

Luego asoma a mi labio otra sonrisa,
máscara del dolor,
y entonces pienso: Acaso ella se ríe,
como me río yo.

-Gustavo Adolfo Becker-

jueves, 12 de marzo de 2009


HOY
ES EL PRIMER DIA DEL RESTO DE MI VIDA,
PORQUE DESDE HOY
CREO QUE LO MAS IMPORTANTE EN ESTA VIDA
ES SABER VOLAR SOLO.