
Han sido tres dias. Tú donde siempre, y yo queriéndome convertir en viento, fugaz, para pasar intencionadamente inadvertida. Pero entonces la correa se me escapa de las manos y mi mirada se enfrenta a la tuya. Microsegundos congelados en mi retina. Instantes en los que intento hacer a mis ojos hablar. Pero no se si me escuchas...
Me pediste un cigarro. Un simple cigarro.Y mientras mi torpeza me temblaba te observé por otro microsegundo. Tu mirada absorta en mis pies y tus pensamientos parecian tan lejos de mis cordones...Conseguí acercarte el paquete, lo recogí y me fui con toda la fingida tranquilidad que no fui capaz de encontrar. El mundo se expandió a mi paso a la misma o más velocidad que bombeaba sangre mi corazón. Perdí la noción de la realidad, del tiempo, del espacio...y me invadieron tus microsegundos.
Tu mirada por todas partes. Y el humo de ese cigarro nubla mis noches.
-Stop.-

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