lunes, 23 de febrero de 2009

A infinitos suspiros de distancia...


Andando en soledad, cayendo irremediablemente hacia la espina dorsal de tu miedo y el mio. De la desesperación que claudica en olvido involuntario. El silencio sísmico que amenaza con derrumbar nuestra torre. Y yo, que sueño cada noche con perderme en tu mirada eterna, y yo, que he ganado y perdido tantas veces que ya no sé en que parte del camino tengo que volver a recoger mis restos. Vivo para adivinar tus intenciones y para definir las mias. He desollado a mi corazón por correr demasiado. He agotado mis fuerzas y mi paciencia se cansó de esperar el semáforo verde. Cambias de opinión cada día, a cada hora, en cada intervalo de conversación... Y yo, avanzando y retrocediendo tantas veces que mi pie tiembla.
He creado un abismo entre los dos. Una cordillera infranqueable para que no vuelvas a atacar. He cerrado con llave, y he vuelto la espalda para no escucharte más. He implantado una dictadura en mi territorio, donde las palabras son condenadas, donde el toque de queda se erige con el primer latido. Lo he sentido, te he querido, he tropezado, acertado, olvidado, he muerto en suspiros...
He direccionado mis fuerzas a distintos fugitivos, entregándoles mis restos, suplicando tu olvido. Y aun así, y aun de este modo tan propicio a la victoria, tu recuerdo sigue siendo mio. Y aun así, y aun cerrándote las puertas sigues entrando en mi alcoba y jurándote mio.

domingo, 22 de febrero de 2009

miércoles, 18 de febrero de 2009

S.O.S.

Querida vida:

No tengo la certeza absoluta de esto que voy a decirte pero...creo que ya no te quiero. De repente me he mirado al espejo y no se quien soy. Soy invisible ante mi, ante ti. Soy invisible.
Habito en algun lugar entre aquí y allá. No estoy muerta, pero no me siento viva. Necesito hacer pie para empezar a andar, pero son todo arenas movedizas a mi alrededor.
No es culpa tuya. No te mortifiques por eso. Es verdad que eres un tanto difícil, pero yo siempre supe aceptarte tal y como eras. De verdad, no se que me pasa.
Supongo que el amor se acaba. Al principio es todo mas fácil. Un flechazo. Todo es nuevo. Pero ahora, todo es demasiado rancio y aburrido. Esto se muere. Ya no hay feeling.
¿Te acuerdas cuando te desnudaba por la calle con la mirada? En cada esquina me sorprendía tu contoneo y tu suspicaz belleza. Tu humanidad...esa tan grave que hacia extremecerme.
Pero es que ya no se me para el corazón, ni se me corta el aliento. Tu olor pasa ante mi y yo estoy demasiado evavida ya de este mundo para que causes alguna sensación en mi.
Muero por segundos. Me precipito irremediablemente hacia mi tumba y no puedo evitarlo.
Ayúdame. Te lo suplico, ayúdame. Vuelve a conquistarme, a llenarme los pulmones de tu aliento volcánico.
Por favor, sálvame.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Enamoramientos fugaces



Han sido tres dias. Tú donde siempre, y yo queriéndome convertir en viento, fugaz, para pasar intencionadamente inadvertida. Pero entonces la correa se me escapa de las manos y mi mirada se enfrenta a la tuya. Microsegundos congelados en mi retina. Instantes en los que intento hacer a mis ojos hablar. Pero no se si me escuchas...


Me pediste un cigarro. Un simple cigarro.Y mientras mi torpeza me temblaba te observé por otro microsegundo. Tu mirada absorta en mis pies y tus pensamientos parecian tan lejos de mis cordones...Conseguí acercarte el paquete, lo recogí y me fui con toda la fingida tranquilidad que no fui capaz de encontrar. El mundo se expandió a mi paso a la misma o más velocidad que bombeaba sangre mi corazón. Perdí la noción de la realidad, del tiempo, del espacio...y me invadieron tus microsegundos.


Tu mirada por todas partes. Y el humo de ese cigarro nubla mis noches.



-Stop.-